DE ALUMNA A AUXILIAR SEICENTO: LA HISTORIA DE NANCY TINOCO #2

by | May 15, 2026 | Noticias | 0 comments

Hay historias que inspiran porque nacen de la pasión, la disciplina y la valentía de escuchar esa voz interior que nunca deja de soñar. La historia de Nancy Tinoco, egresada de Seicento Makeup School, es una de ellas: un camino que comenzó entre libros de psicología y terminó brillando en pasarelas, escenarios y aulas de maquillaje profesional.

Su trayectoria demuestra que los sueños no aparecen de la noche a la mañana; se construyen poco a poco, con paciencia, preparación y la decisión de no abandonar aquello que realmente enciende el alma. Hoy, Nancy no solo representa el crecimiento artístico dentro de Seicento, sino también la inspiración de quienes deciden reinventarse y apostar por una pasión que parecía lejana.

EL DESPERTAR DE UNA PASIÓN

Desde muy joven, Nancy encontró un profundo interés por comprender las emociones, pensamientos y comportamientos humanos. Esa curiosidad la llevó a estudiar Psicología, una profesión que le permitió desarrollar sensibilidad, empatía y una visión mucho más humana de las personas.

Su camino profesional inició trabajando en un Centro de Atención para Lesiones Cerebrales, un entorno donde el acompañamiento emocional y la observación humana eran fundamentales. Sin embargo, mientras su lado profesional crecía, también comenzaba a despertar otra parte de ella: su necesidad de crear, expresarse y conectar con el arte.

En sus momentos libres, Nancy encontraba inspiración viendo videos de maquillaje, tendencias creativas y transformaciones artísticas que la fascinaban profundamente. Poco a poco entendió que el maquillaje tenía un poder enorme: no solo transformaba rostros, también transformaba emociones, autoestima y seguridad personal.

“Descubrí que no era solo vanidad, sino una forma poderosa de expresión y seguridad personal”.

Aunque más adelante decidió trabajar como Psicóloga Evaluadora dentro de una empresa de seguridad privada, una profesión completamente distinta al mundo artístico, su pasión por el maquillaje jamás desapareció. Mientras desarrollaba labores técnicas y analíticas, seguía aprendiendo de manera autodidacta, observando técnicas, estudiando tendencias y practicando siempre que podía.

Durante años, ese amor por el maquillaje permaneció vivo en silencio, esperando el momento adecuado para convertirse en algo más grande.

EL ENCUENTRO CON SEICENTO MAKEUP SCHOOL

Para Nancy, Seicento no era simplemente una escuela. Era una meta, un sueño y un lugar que visualizó durante casi ocho años.

Desde mucho antes de convertirse en alumna, seguía constantemente el trabajo del director Emmanuel Romero y observaba cómo la escuela crecía dentro de la industria del maquillaje profesional. Cada proyecto, cada pasarela y cada trabajo artístico reforzaban en ella la idea de que algún día quería formar parte de ese mundo.

Sin embargo, la vida profesional y las responsabilidades laborales parecían mantener ese sueño en pausa. Su trabajo dentro del área de seguridad privada demandaba gran parte de su tiempo y energía, pero aun así nunca dejó de imaginarse estudiando ahí.

Con el paso de los años comprendió algo importante: los sueños no desaparecen cuando realmente son para ti. Permanecen esperando el momento exacto.

Y ese momento finalmente llegó.

“No era magia, era el momento exacto donde mi preparación se encontró con la oportunidad. ¡Era ahora o nunca!”

Tomar la decisión de entrar a Seicento significó salir de su zona de confort y apostar por una nueva versión de sí misma. Era dejar atrás los miedos, las dudas y la idea de que quizá ya era demasiado tarde para empezar algo diferente.

Pero también era el inicio de la vida que realmente quería construir.

UNA EXPERIENCIA QUE TRANSFORMÓ SU VIDA

Nancy describe su experiencia dentro de Seicento como una mezcla de magia, crecimiento y felicidad. Desde el primer momento encontró un espacio donde la creatividad no era limitada, sino impulsada constantemente.

Uno de los aspectos que más marcó su etapa como estudiante fue el ambiente humano y profesional que existía dentro de la escuela. Encontró profesores dispuestos a compartir conocimiento real de la industria, compañeros apasionados y un entorno donde las ideas más creativas eran escuchadas y valoradas.

Seicento no solo te enseña a maquillar, te enseña a ser artista”.

Más allá de aprender técnicas, Nancy descubrió que el maquillaje también podía ser una herramienta narrativa capaz de transmitir emociones, conceptos e historias completas.

Entre todos los módulos, hubo tres que tocaron profundamente su esencia artística: el maquillaje editorial, el maquillaje artístico y la caracterización FX.

Fue precisamente en estas áreas donde logró unir completamente sus dos mundos: la psicología y el arte. Su capacidad para comprender emociones humanas comenzó a reflejarse en cada propuesta creativa, creando maquillajes con profundidad emocional, intención narrativa y una identidad muy personal.

Cada práctica y cada proyecto dentro de la escuela reforzaban su confianza y la acercaban más a la artista que siempre había querido ser.

SUPERAR EL MIEDO PARA ALCANZAR LOS SUEÑOS

Como ocurre en cualquier proceso de crecimiento, el camino también estuvo acompañado de dudas y miedos.

Nancy recuerda haber atravesado momentos donde se preguntaba constantemente si realmente sería capaz de lograrlo, si podría equilibrar todos los aspectos de su vida o si tenía el talento suficiente para destacar dentro de una industria tan exigente.

Pero en medio de esas inseguridades entendió una de las lecciones más importantes de su vida:

“O pierdes el miedo o pierdes la oportunidad”.

Esa frase se convirtió en una filosofía personal que la impulsó a seguir adelante incluso cuando sentía incertidumbre.

El apoyo de sus seres queridos fue clave durante esta etapa, pero también lo fue su propia determinación. Aprendió que esperar el momento “perfecto” muchas veces solo retrasa los sueños, y que crecer implica aceptar el error, aprender constantemente y atreverse aunque existan dudas.

Con el tiempo, entendió que el miedo nunca desaparece por completo; simplemente deja de tener el control.

Y fue precisamente esa valentía la que comenzó a abrirle puertas que antes parecían imposibles.

DEL AULA A LOS GRANDES ESCENARIOS

Gracias a la formación, disciplina y oportunidades que encontró en Seicento, Nancy comenzó a participar en proyectos cada vez más importantes dentro de la industria del maquillaje y la moda en México.

Lo que alguna vez parecía un sueño lejano comenzó a convertirse en realidad.

Uno de los momentos más emocionantes de su trayectoria fue participar en eventos y escenarios de gran prestigio, donde pudo demostrar su talento y profesionalismo en ambientes de alta exigencia.

Entre las experiencias que más atesora se encuentran:

  • Participar en el Palacio de Bellas Artes
  • Formar parte de plataformas como INTERMODA y Volvo Fashion Week
  • Vivir la intensidad de pasarelas como El Diablo Viste a la Moda 2
  • Colaborar con marcas internacionales de gran reconocimiento como L’Oréal

Cada proyecto representó mucho más que trabajo artístico. Fueron experiencias que le confirmaron que estaba en el camino correcto y que todo el esfuerzo había valido la pena.

“La escuela puso la técnica y la oportunidad, pero yo puse mi mente y mis manos a la obra”.

Nancy comprendió que el talento necesita disciplina para crecer y que las oportunidades llegan cuando una persona está preparada para recibirlas.

EL PASO DE ALUMNA A AUXILIAR DOCENTE

Convertirse en Auxiliar Docente dentro de Seicento fue uno de los momentos más significativos de su trayectoria profesional y personal.

Para Nancy, este nuevo rol representó mucho más que una oportunidad laboral. Fue un reconocimiento a su compromiso, esfuerzo y pasión por compartir conocimiento con otros estudiantes que, al igual que ella en algún momento, estaban comenzando a descubrir su potencial artístico.

Hoy, una de sus principales responsabilidades es acompañar a los alumnos durante su proceso de aprendizaje, brindándoles apoyo técnico, orientación y seguimiento cercano en cada etapa.

Pero lo que realmente hace especial su labor es la empatía con la que conecta con ellos.

Su experiencia como estudiante le permite entender perfectamente los momentos de frustración, inseguridad o bloqueo creativo que pueden aparecer durante la formación.

“Puedo identificar cuando un alumno se siente abrumado y ayudarlo a recuperar la confianza”.

Además, su formación en Psicología se convirtió en una herramienta invaluable dentro del aula. Nancy no solo enseña maquillaje; también motiva, escucha y ayuda a los alumnos a creer en sí mismos.

Para ella, acompañar el crecimiento de nuevos artistas es una de las experiencias más gratificantes de su vida.

UN MENSAJE PARA QUIENES SUEÑAN CON ESTUDIAR MAQUILLAJE

Nancy tiene un mensaje muy claro para todas las personas que desean comenzar un camino dentro del maquillaje profesional: no tengan miedo de reinventarse.

“No te limites a maquillar rostros, busca contar historias”.

Para ella, el maquillaje es una forma de comunicación artística capaz de transmitir emociones, conceptos y experiencias únicas. Por eso, invita a cada persona a encontrar su propia voz y no intentar encajar en moldes ajenos.

También comparte una reflexión muy importante: ninguna experiencia previa es una pérdida de tiempo. Cada profesión, cada etapa y cada aprendizaje pueden convertirse en herramientas valiosas dentro del arte.

Por eso insiste en que nadie debe abandonar aquello que lo hace diferente.

“Si tienes otra profesión, ¡no la sueltes!, fusiónala con tu arte”.

Nancy cree firmemente que la autenticidad es lo que realmente distingue a un artista.

Y si algo ha aprendido durante todo su camino, es que el miedo jamás debe convertirse en un límite.

“El miedo es solo una emoción, no un destino”.

Su historia es prueba de que nunca es tarde para comenzar de nuevo, perseguir una pasión y construir una vida alineada con lo que realmente hace feliz al corazón.

Escrito por Mariana Flores.